sábado, 18 de junio de 2011

Retablo

“Un retablo (etimología latina: retro tabula altaris: tabla detrás de un altar) es una obra de arte situada detrás de un altar, que puede estar construida en madera, mármol, alabastro o algún metal. Pueden ser escultóricos, con relieves o figuras de bulto redondo, o bien pictóricos; sin embargo lo más frecuente es que sean mixtos, combinando cuadros y tallas. Desde finales del siglo XIII hasta el siglo XX, fueron los elementos más relevantes en la decoración interior de las iglesias, sobre todo en países como Italia, Portugal y España, lugar este último donde la retablística alcanzó un desarrollo extraordinario, difundiéndose a través de las colonias por el continente americano




Son obras de arte de gran complejidad, en las que suelen colaborar arquitectos, escultores, estofadores, doradores, carpinteros y entalladores, por lo que su elaboración es un proceso costoso y lento, sobre todo en los ejemplares de mayor envergadura


Los retablos suelen adoptar una disposición geométrica, dividiéndose en cuerpos (secciones horizontales superpuestas, divididas habitualmente por molduras) y calles (secciones verticales, con pilastras o columnas intercaladas). Las unidades formadas por esta especie cuadrícula son los encasamientos, y suelen albergar representaciones escultóricas o pinturas. El conjunto de elementos arquitectónicos que enmarcan y dividen el retablo se denomina mazonería. De todos modos, también hay ejemplares que se organizan de forma más sencilla, con una escena única centrando la atención





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